A pocos días de cumplirse el décimo aniversario de la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, la fiscalía a cargo de la investigación confirmó que se trató de un homicidio vinculado a su labor en la Unidad Fiscal de Investigación del atentado a la AMIA (UFI-AMIA) y a su denuncia contra el Memorándum de Entendimiento con Irán.
El informe, elaborado por el fiscal Eduardo Taiano y compuesto por 56 carillas, sostiene que la muerte de Nisman estuvo directamente relacionada con su trabajo en la causa AMIA y su oposición al Memorándum. Además, detalla que aún se encuentran en curso diversas medidas para identificar tanto a los autores materiales como a quienes ordenaron el crimen.
Entre las líneas investigativas, se destaca el rol de los servicios de inteligencia durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Según el documento, luego del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner, el Poder Ejecutivo habría decidido modificar su política exterior hacia Irán, instruyendo a la Secretaría de Inteligencia a cesar su colaboración en la investigación del atentado a la AMIA. Esto habría generado una fractura en el organismo, con sectores que se resistieron a la nueva directiva.
La fiscalía señala que este contexto político se enmarca en la firma del polémico Memorándum con Irán, declarado inconstitucional por la Justicia, y en la denuncia presentada por Nisman contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por encubrimiento agravado.
Medidas en curso
El informe detalla que la fiscalía ha solicitado nuevas pruebas y librado órdenes a empresas telefónicas para analizar registros de comunicaciones vinculadas al caso. En este sentido, se incorporaron cerca de 100 nuevas líneas telefónicas al análisis. Además, continúan las declaraciones de agentes de inteligencia que mantuvieron contactos relevantes en los días previos a la muerte de Nisman.
Asimismo, se recordó la imputación de varios funcionarios, entre ellos Sergio Berni, secretario de Seguridad en ese momento, y Román Di Santo, jefe de la Policía Federal, por irregularidades en el procedimiento realizado en el departamento de Nisman en el complejo Le Parc.
Un caso que sigue generando controversia
Alberto Nisman fue hallado muerto con un disparo en la cabeza el 18 de enero de 2015, cuatro días después de denunciar a la presidenta y otros funcionarios. Su muerte sigue siendo motivo de debate y controversia, tanto en el ámbito judicial como en el político y social.
Con este nuevo informe, la fiscalía refuerza la hipótesis de que el fiscal fue asesinado, lo que mantiene abierto uno de los casos más resonantes de la última década en Argentina. La investigación continúa, con el compromiso de esclarecer los hechos y hallar a los responsables.
