La agencia del INTA en la ciudad de Esquina atraviesa una etapa de incertidumbre marcada por recortes presupuestarios, reestructuraciones y versiones no confirmadas sobre un posible cierre. En diálogo con “La Mañana de Noticias”, el ingeniero agrónomo Carlos Estigarribia, jefe de la oficina local, brindó precisiones sobre la situación actual del organismo y descartó, por el momento, el cierre de la sede.
“La única medida concreta hasta ahora es el cambio de edificio”, confirmó Estigarribia, aclarando que INTA dejará de abonar alquiler y pasará a funcionar en un espacio en comodato, sin costo, aunque con la obligación de realizar algunos arreglos básicos. La decisión forma parte de una política general de ajuste impulsada a nivel nacional: “Los recortes están en todos los niveles del Estado, no es algo que afecte solo a INTA”, expresó.
Consultado por los recursos materiales con los que cuenta la agencia, el ingeniero detalló que poseen dos camionetas, una modelo 2008 y otra 2012, y un automóvil adquirido recientemente. Sin embargo, advirtió que “en caso de que se rompa un vehículo, hoy es muy difícil poder repararlo por falta de fondos”. La dependencia local reporta directamente a la estación experimental de Bellavista, que tampoco dispone de recursos holgados.
Sin confirmación de cierre, pero con preocupación
En relación a los rumores sobre un eventual cierre de la agencia Esquina y su traslado a Bellavista, Estigarribia fue enfático: “Hasta ahora son solo versiones, no recibimos ningún aviso oficial”. Sin embargo, no descartó que la continuidad a largo plazo pueda verse comprometida si las condiciones de funcionamiento siguen deteriorándose.
“La situación es difícil, hay días que uno está mejor y otros no tanto. Lo que más pesa es la incertidumbre”, reflexionó. A pesar del contexto, aseguró que el equipo continúa cumpliendo su labor con productores, instituciones educativas y distintos programas vinculados al desarrollo rural.
Proyectos que finalizan y líneas de trabajo vigentes
Actualmente, la agencia está culminando proyectos importantes, como uno de multiplicación de pasturas forrajeras junto a la Escuela EFA de Guayquiraró. También siguen en marcha iniciativas de frutales subtropicales en Malvinas y el acompañamiento técnico a pequeños productores hortícolas en la zona de la Tercera Sección, donde se instalaron invernaderos el año pasado.
En el área ganadera, el INTA sigue ofreciendo asesoramiento y acompañamiento a través de capacitaciones, en coordinación con empresas y productores. Además, cobra impulso el desarrollo de la producción ovina, con mejoras genéticas y orientación a una carne más rentable frente a la lana, hoy sin valor comercial. “Hay una demanda creciente por carne ovina, especialmente por el turismo y el alza del precio de la carne vacuna”, explicó.
El equipo que sostiene la oficina
Actualmente, la agencia cuenta con seis personas: cuatro ingenieros agrónomos, un técnico profesional y un administrativo, más una colaboradora de CONICET. “Seguimos trabajando con la misma vocación, aún en este contexto adverso”, concluyó Estigarribia, agradeciendo el acompañamiento de los medios y la comunidad.
