En la última sesión del Concejo Deliberante se aprobó un proyecto de resolución impulsado por los concejales Julio D’oria y Ariana Vallejos. La iniciativa solicita la intervención urgente del Ministerio de Seguridad de la Nación para lograr una mayor presencia y patrullaje a pie de Gendarmería, Policía Federal y Prefectura en los barrios periféricos. El reclamo surge en medio de una fuerte alerta por el avance del narcomenudeo y el consumo de crack en jóvenes de la localidad.
Un pedido urgente de seguridad en los barrios
Durante la sesión del pasado miércoles, el Concejo Deliberante de Esquina aprobó de forma unánime un proyecto de resolución que busca frenar el avance del narcotráfico y el narcomenudeo en la ciudad. En diálogo con el programa La Mañana de Noticias, de la producción de TN Esquina, el concejal Julio D’oria (coautor del proyecto junto a Ariana Vallejos, con el acompañamiento de Armando Tognola y el concejal Esquenón) manifestó su profunda preocupación por la realidad que atraviesan los sectores más vulnerables de la localidad.
”Nosotros venimos trabajando fuerte hace bastante con el tema de los consumos problemáticos. Notamos en gran cantidad en Esquina, y en los barrios más periféricos, el consumo de crack. La preocupación nuestra es que esto se fue de las manos”, alertó D’oria.
El edil enfatizó que no alcanza con los patrullajes superficiales en vehículos: “Necesitamos la presencia en los barrios, caminando, que entren a recorrer, que vean a Gendarmería y que empiecen a hacer operativos intensos”. Además, adelantó la intención de reflotar un proyecto del año 2000 (de la gestión del exintendente Bianchi) para ceder un predio local con el fin de que las fuerzas federales se asienten de forma permanente en Esquina.
El debate por las competencias: Ley Provincial de Narcomenudeo
Durante la entrevista, se contrapuso el hecho de que desde el pasado 1 de febrero está en vigencia la Ley Provincial N° 6725 de Narcomenudeo. Esta normativa faculta a la justicia ordinaria y a la Policía de la Provincia de Corrientes a intervenir directamente en los búnkers y puntos de venta barriales, permitiendo que ambas jurisdicciones (federal y provincial) actúen en simultáneo.
Al respecto, D’oria reconoció el esfuerzo policial, pero insistió en que el escenario actual sobrepasa las capacidades locales: “La ley provincial sabemos que es de narcomenudeo y sabemos el trabajo que está haciendo la policía, pero queda chico. Esquina está grande y necesitamos el apoyo y la inteligencia de las Fuerzas Federales”.
”Todos sabemos dónde están los vendedores”
Uno de los momentos más tensos de la charla giró en torno a la aparente inacción judicial y de control frente a una realidad que para los vecinos es evidente. “Todos sabemos que hay cuatro o cinco vendedores en cada barrio. Nosotros, como representantes de los esquinenses, no podemos mirar para el costado”, sentenció el concejal, remarcando que hace pocas sesiones una vecina se presentó en la ‘Banca del Vecino’ para exponer la misma problemática.
El proyecto de resolución no solo apunta a Nación; también solicita el compromiso y la adhesión del Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) para proveer la infraestructura y herramientas logísticas necesarias que faciliten el desembarco de los agentes (como colaboración con combustibles, vehículos oficiales o el pago de alojamiento).
Próximas pasos del proyecto
Tras su aprobación por unanimidad, el circuito institucional de la resolución continuará de la siguiente manera:
Elevación al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) para lograr la adhesión local.
Envío formal al Ministerio de Seguridad de la Nación.
Remisión a los Juzgados Federales de Goya.
Notificación al Ministerio de Seguridad de la Provincia y al Gobernador de Corrientes.
Articulación del reclamo con diputados y senadores nacionales.
El concejal concluyó con un crudo diagnóstico sobre el impacto de las adicciones en la juventud local: “Hay un problema grave, crónico, en Esquina. Vemos nenes de 12 o 13 años que se andan drogando. Tenemos un barrio que está contaminado totalmente con crack, que es lo más barato que están teniendo y lo que más les lima el cerebro. Necesitamos darles seguridad a los vecinos y a tantas madres que están sufriendo”.


