Un insólito y violento episodio sacudió la tranquilidad de la calle Rivadavia, entre Avenida 25 de Mayo y Velazco. Un sujeto, visiblemente alterado, provocó graves destrozos en dos viviendas linderas en un lapso menor a un día. Hoy se encuentra tras las rejas en la Comisaría Primera.
El primer ataque: Confusión y fuerza brutal
El raid de locura comenzó el jueves por la noche, entre las 22:30 y las 23:00 horas. El blanco fue el domicilio de Quími Tognola, conocido docente jubilado de nuestra comunidad, quien a esa hora ya se encontraba descansando.
El agresor llegó al lugar y, de manera imprevista, comenzó a proferir insultos y a arremeter contra el portón de ingreso. La brutalidad del ataque fue tal que logró arrancar una de las hojas de la reja de hierro macizo, rompiendo la bisagra de cuajo.
Según relató el propio Tognola, la estructura no cayó con todo su peso sobre su automóvil gracias a que una cadena con candado sostuvo las hojas, aunque el impacto llegó a dañar el guardabarro trasero del vehículo. “El portón lo tuvimos que mover entre tres personas después, y este sujeto lo arrancó solo”, detalló la víctima.
Al escuchar los estruendos y los gritos, Tognola se levantó y confrontó al atacante desde el interior, exigiéndole que deponga su actitud. Lejos de calmarse, el agresor, totalmente sacado, lo desafió a salir a pelear bajo una lluvia de insultos.
Alerta policial y fuga
Ante el peligro inminente, el dueño de casa llamó de urgencia a la policía. Un patrullero que realizaba tareas de prevención en la zona llegó de inmediato al lugar. En ese instante, una mujer que acompañaba al violento comenzó a gritarle: “¡No es acá, no es acá!”, evidenciando que el sujeto se había equivocado de objetivo.
Al notar la presencia de los uniformados, el agresor emprendió una veloz huida, logrando escapar en ese momento. Tras el tenso momento, Tognola se dirigió a la Comisaría Primera para radicar la denuncia correspondiente.
Disculpas de mañana, violencia de siesta
La historia sumó un capítulo insólito el viernes a media mañana. El mismo joven se presentó en la casa de Tognola para pedirle disculpas, reconociendo el “error” de domicilio y asegurando que se haría cargo de todos los costos económicos por los daños ocasionados.
Sin embargo, la supuesta culpa duró poco. Ese mismo viernes, en horas de la siesta, el sujeto regresó a la misma cuadra. Esta vez, al parecer, encontró la vivienda que realmente buscaba: arremetió a patadas contra la puerta de la casa contigua a la de Tognola, destrozando el ingreso por completo. Se presume que el trasfondo del ataque se originaría en un conflicto de índole personal o sentimental, motivo por el cual buscaba intensamente al morador de ese segundo domicilio.
Tras las rejas
Tras este segundo ataque consecutivo y tras haber violentado dos propiedades en menos de 24 horas, las autoridades judiciales ordenaron la inmediata detención del individuo. El violento ya fue capturado y permanece alojado en las celdas de la Comisaría Primera de Esquina, a disposición de la justicia.


