Ni la lluvia, ni el estado intransitable de los caminos pudieron frenar a Luis Alberto Ayala. El pasado fin de semana, en una demostración de lo que significa el deporte “a pulmón”, el ciclista esquinense se plantó en la primera fecha del campeonato Costa del Paraná en Saladas y se trajo un cuarto puesto que vale oro.
En una competencia de Rural Bike durísima, con más de 200 corredores y un circuito castigado por el agua, Ayala no especuló. A pesar de los riesgos en la ruta y las inclemencias del tiempo, el representante de nuestra ciudad demostró que la experiencia pesa más que el documento.
”Todo a base de esfuerzo”
Fiel a su estilo, Ayala no ocultó la realidad del deportista local: “Esto es amateur, no hay solvencia de nada, todo es a base de esfuerzo”, disparó. En un contexto donde muchas veces falta el apoyo oficial, llegar al podio en una categoría tan competitiva es un cachetazo a la adversidad.
El dilema del 12 de abril: ¿Goya o Mocoretá?
Con la adrenalina todavía alta por el logro en Saladas, ahora se viene una decisión clave. El próximo 12 de abril la agenda se aprieta: coinciden la fecha en Goya (a solo 100 km) y el Campeonato Correntino en Mocoretá.
Aunque el corazón tira para los dos lados, la prioridad de Ayala es el Correntino. “En la última semana lo voy a decidir, depende de cómo esté el tiempo”, señaló el corredor, dejando en claro que en el Rural Bike, el clima siempre tiene la última palabra.
Vigencia extrema a los 64 años
A sus 64 años, Ayala sigue compitiendo en categorías donde le toca enfrentar a corredores más jóvenes, pero la pasión parece ser su mejor combustible. “Es lo que me hace bien, y si la salud acompaña, voy a seguir”, sentenció, cerrando una nota que deja un mensaje claro para el deporte esquinense: cuando hay ganas, el barro es solo un detalle.
