La comunidad educativa del Colegio Divino Salvador llevó adelante su gran Expo Anual, un espacio donde alumnos de primero a sexto grado presentaron trabajos realizados durante el ciclo lectivo, integrando arte, robótica educativa, programación y proyectos de educación vial. Los docentes destacaron el compromiso de los chicos y el crecimiento del proyecto, que ya lleva tres años de desarrollo.
Arte y creatividad desde los primeros grados
El profesor Martín Mendoza, a cargo del área de Plástica, explicó que en la muestra se pueden apreciar los trabajos desarrollados durante todo el año.
“Aplicamos diferentes técnicas, trabajamos con distintos artistas y los chicos demostraron muchísima creatividad. Participaron alumnos de primero a sexto grado, y la expo es el cierre perfecto para mostrar todo ese proceso”, señaló.
Robótica educativa: juegos, programación y trabajo en equipo
Uno de los sectores más llamativos fue el de robótica educativa, un proyecto que comenzó de manera digital y hoy combina programación con material reciclado.
El profesor a cargo explicó:
“Arrancamos hace tres años programando en computadoras, pero luego, gracias a la colaboración de la unión de padres, pudimos adquirir motores, luces LED, sensores y placas Arduino. Lo interesante es que los chicos integran esos componentes con cartón, tapitas, sorbetes y materiales reciclables”.
Los proyectos fueron realizados en grupos, promoviendo el pensamiento computacional, el armado de circuitos seguros (solo 5 volts) y la resolución creativa de problemas.
La educación vial, un eje destacado
Varios grupos de alumnos se enfocaron en la temática vial. Desarrollaron semáforos, maquetas, barreras automáticas y autos programados que respondían a sensores de distancia.
Los estudiantes explicaron orgullosos:
Nazareno mostró un auto que se detiene solo ante una barrera o semáforo en rojo.
Milo detalló cómo el sensor detecta objetos a 10 o 15 centímetros y detiene el vehículo.
Otros grupos simularon circuitos donde los más pequeños podían aprender señales básicas de tránsito.
Juegos educativos con Arduino y Scratch
Además, los alumnos presentaron juegos interactivos que combinaban programación, lógica, matemáticas y movimiento:
Juego de números: al detectar un número correcto, cambiaba de color.
Panel de sumas y multiplicaciones, manejado por sensores y LEDs.
Juego de colores y saltos, donde los chicos seguían luces programadas desde una placa Arduino.
Los propios estudiantes explicaron el funcionamiento de sensores, cables positivos y negativos, pines, baterías y el uso de herramientas como Scratch para la programación básica.
Un proyecto que forma y entusiasma
El docente responsable remarcó que el objetivo principal se cumplió con creces:
“Los chicos entendieron lo que hicieron, pudieron explicarlo y demostraron que la robótica educativa no es solo jugar, sino aprender a pensar, organizarse y trabajar en equipo. Estamos muy contentos por el esfuerzo que pusieron”.
Una expo que sigue creciendo
La muestra integró arte, robótica, valores, creatividad y trabajo colaborativo. Docentes, alumnos y familias celebraron un cierre de año distinto, innovador y lleno de entusiasmo.
