El Dr Jose Codazzi en el programa LA MAÑANA DE NOTICIAS explico el avance del caso por la desaparición del pequeño Loan Peña. La causa vuelve a cobrar fuerza tras conocerse novedades clave en la investigación que se desarrolla en el fuero federal. En las últimas semanas, el fiscal de cámara José Schaefer brindó declaraciones a medios radiales de Corrientes Capital, donde detalló avances significativos en torno a la causa expreso el Dr Codazzi.
El fiscal, quien será responsable de llevar adelante el juicio en su momento, explicó que actualmente se sostiene la imputación de sustracción y ocultamiento de menor, delito que prevé penas de 5 a 15 años de prisión, aunque aclaró que no es el único delito contemplado en el expediente. En total, son siete las personas imputadas, todas con distintas carátulas según su presunta participación.
Uno de los elementos más relevantes que surgieron recientemente es el resultado de una pericia realizada por la Policía Federal, que confirmó la presencia de muestras de sangre humana masculina en diversos sectores de una camioneta Ford Ranger gris, perteneciente al matrimonio Pérez-Caillava. La sangre fue hallada en el guardabarros derecho y también en la caja del vehículo, lo que refuerza la hipótesis de que Loan habría sido víctima de un accidente durante un almuerzo en casa de conocidos.
Esta versión toma aún más fuerza con la detección de una deformación en la chapa delantera, arañazos y la remoción de un chapón plástico, lo que podría indicar un impacto contra el cuerpo del menor. “Cada vez las pruebas y evidencias me están dando la razón en un 100%”, expresó el periodista José, quien sigue el caso de cerca.
Llama la atención que el vehículo fue lavado después del almuerzo, sin orden judicial, con productos que habrían buscado eliminar rastros, aunque el uso de luminol permitió detectar restos biológicos pese al intento de limpieza. Incluso, se mencionó que podrían haberse usado elementos como café o chocolate para disimular las manchas.
Frente al hallazgo de sangre, la señora Caillava brindó una versión que fue desmentida por la justicia. Afirmó que la sangre podía provenir de un operario que realizó un service a la camioneta. Sin embargo, se comprobó que el último service había sido más de un año antes del hecho.
Además, se suma el resultado de una pericia odorológica con perros, que ya había dado positivo en su momento. “Es imposible sobornar a un perro”, afirmó el comunicador en relación a esta evidencia, que fue desestimada inicialmente por algunos sectores.
Por el momento, la hipótesis más fuerte sigue siendo la del accidente, tal como señaló el fiscal Schaefer, aunque desde el Ministerio Público Fiscal no descartan otras líneas de investigación hasta llegar a la etapa del juicio.
Uno de los puntos más relevantes en torno al caso Loan es la solidez que presenta, según el fiscal Schaffer, la hipótesis del accidente. “Hoy por hoy, si se va a juicio, hay pruebas suficientes para lograr condenas”, aseguró el abogado entrevistado, destacando que aunque no se haya descartado formalmente la posibilidad de una red de trata, no hay una sola evidencia concreta que la respalde: ni llamados telefónicos, ni movimientos de cuentas, ni testimonios. En cambio, sí hay elementos que apuntan a una muerte accidental seguida de ocultamiento del cuerpo, y se mencionó que podría llegarse a una condena incluso sin la aparición del cuerpo, citando antecedentes judiciales como el caso Corrado. “Va a haber una condena perpetua por concurso premeditado de dos o más personas”, aseguró. En este sentido, señaló al matrimonio Pérez Caillat como quienes deberían dar explicaciones sobre el paradero del cuerpo. Además, denunció maniobras para desviar la investigación, mencionando a personas que se presentaron como abogados o psicólogos con apariencia y recursos llamativos, que incluso engañaron a la Policía y la Justicia. “Vinieron lo mejor de lo mejor de Buenos Aires para montar una estafa. Cerraron un hotel, sumaron menores, y entorpecieron la investigación”, explicó, y agregó que uno de los elementos técnicos que apuntalan la hipótesis del accidente es una prueba denominada “localización tracker”.
Durante una entrevista reciente, se abordaron aspectos técnicos y legales de una prueba clave en la investigación por la desaparición de Loan. Se trata de un rastreo de geolocalización basado en los movimientos del teléfono celular, una tecnología que permite reconstruir el recorrido exacto de una persona, incluso sin conexión a internet, diferenciando si caminó, anduvo en moto o en auto. Esta prueba, conocida como “tracker”, fue validada en la causa, pero no se pudo aplicar a todos los involucrados: los únicos que no consintieron someterse fueron el matrimonio conformado por Pérez Caillava y Laudelina. Según se explicó, esta negativa puede jugar en su contra en un eventual juicio, ya que habría permitido conocer con precisión su recorrido el día de la desaparición de Loan.
El abogado entrevistado también detalló que, si bien en Argentina no se cuenta con licencia paga para este tipo de pericias, sí es posible acceder a ellas con el consentimiento del usuario. La hipótesis de la defensa es que esa prueba podría haber arrojado indicios concretos sobre el lugar donde fue descartado el cuerpo del menor.
En cuanto a los tiempos del proceso judicial, se recordó que aunque prima el principio de inocencia, también pesa el derecho de la Justicia a llevar adelante una investigación. En este caso, según el abogado, se acreditó la posibilidad de entorpecimiento del proceso por parte de algunos detenidos, lo que justifica su prisión preventiva. A modo de ejemplo, mencionó que aún no está claro quién contrató originalmente al abogado Maciel, representante legal de los padres de Loan, que recientemente renunció. Una versión indica que podría haber sido el hijo de Caillava, lo cual agravaría el cuadro de obstrucción judicial.
También se hizo referencia a los llamados “falsos Dupuy”, un grupo que habría intentado interferir en los testimonios de los menores, introduciendo versiones falsas mediante dibujos y relatos manipulados. Esto, según el abogado, contribuyó a desviar la línea investigativa inicial.
Respecto a la actuación policial, se señaló que la imputación del comisario fue agravada: de encubrimiento pasó a partícipe en la sustracción y ocultamiento del niño, dentro de la hipótesis de un accidente seguido de ocultamiento. Esta teoría habría ganado terreno incluso en la resolución judicial de más de mil fojas emitida por la jueza del caso.
En un tramo final, se cuestionó la actitud de ciertos abogados mediáticos que habrían aportado más confusión que ayuda concreta, como el especialista en trata de personas Gallego, y también se criticó el accionar de Fernando Burlando, quien se mantuvo firme en la hipótesis de trata sin considerar otras posibilidades.
Finalmente, se estimó que el juicio podría comenzar en menos de un año, y será mediático y de alto impacto. “Va a ser un juicio largo, con muchos testigos. En Corrientes va a marcar un antes y un después”, afirmó el letrado. Para él, no caben dudas de que habrá condena y que se demostrará la responsabilidad de los acusados.
