En el marco de una jornada de reflexión, prevención y concientización sobre el consumo problemático de sustancias, diversas instituciones y referentes sociales participaron en Esquina de actividades que recorrieron escuelas, medios de comunicación y concluyeron con una marcha y una misa en la parroquia Santa Rita.
Bajo el lema “De esto en Esquina sí se habla”, el mensaje fue claro y contundente: romper el silencio en torno a las drogas y construir, entre todos, una cultura de la prevención. El enfoque no fue solo hablar del consumo, sino también de la necesidad urgente de rehabilitación, acompañamiento a personas afectadas y de mayor presencia del Estado y la Justicia para combatir el narcotráfico.
“De esto en Esquina sí se habla: de prevenir, de rehabilitar, de exigir al Estado que actúe. Que nos quede grabado ese lema”, fue una de las frases más resonantes que dejó la jornada.
Durante los encuentros en colegios locales, los organizadores compartieron testimonios reales de personas en proceso de recuperación y de quienes atravesaron situaciones de encierro o pérdida debido a las drogas. La recepción por parte de los jóvenes fue valorada como positiva.
“Si bien lleva un tiempo generar interés, los chicos se mostraron receptivos. Cuando se cuentan los testimonios reales, el impacto es muy fuerte. Eso abre el diálogo y la reflexión”, destacaron los referentes.
La actividad también convocó a líderes religiosos de diferentes credos, quienes coincidieron en que esta problemática atraviesa todos los sectores sociales y espirituales. Lejos de una visión sectaria, el llamado fue a la unidad.
“Esto no pasa por una bandería religiosa. La sociedad nos necesita a todos juntos. Este problema afecta hogares católicos, evangélicos, de todos. Y nadie está exento”, expresó un pastor evangélico que acompañó la jornada.
Finalmente, el mensaje fue unánime: la prevención es la única manera real de ganar esta lucha, y para ello se necesita el compromiso colectivo de instituciones, familias, comunicadores y líderes sociales.
“La droga no distingue edades, clases ni credos. La única salida posible es trabajar juntos. Gracias a los medios por visibilizar este tema que muchas veces se calla, pero que en Esquina, desde ahora, sí se habla”, concluyeron.
