La devoción a Santa Rita de Casia moviliza multitudes y cada promesero encuentra su propia forma de agradecer. Este año, una de las historias más emotivas y comentadas en las redes sociales la protagonizaron dos jóvenes de Pueblo Libertador, quienes decidieron cambiar las tradicionales caminatas o cabalgatas por el esfuerzo de las dos ruedas, uniendo una fuerte determinación con una amistad a prueba de todo.
Nahiara Díaz se había propuesto una meta clara: llegar en bicicleta hasta las puertas del santuario. Para cumplir su promesa, sumó a su gran compañera de aventuras, Pamela Cañete, quien no dudó en prenderse en lo que, al principio, parecía una de sus tantas “ocurrencias”.
El desafío requería un gran esfuerzo físico. A las 7:00 de la mañana, desafiando el frío del inicio de la jornada, las chicas iniciaron el recorrido desde Libertador. Por delante tenían 36 kilómetros de ruta. Con constancia y el impulso de la fe, el pedaleo no cesó hasta que, exactamente a las 9:00 de la mañana —tras dos horas de viaje—, las jóvenes arribaron frente a la Parroquia Santa Rita de Casia.
La hazaña generó inmediata repercusión y un profundo orgullo familiar que se volcó en las redes: “Mi hija se propuso que llegaría en bici a la Casa de Santa Rita y así lo hizo hoy. Gracias Pame Cañete por acompañarla en sus ocurrencias, porque es cargosa cuando se propone algo”, compartieron con emoción y gracia, pidiendo una bendición especial para ambas.
La historia de Nahiara y Pamela demuestra que, cuando el objetivo nace del corazón y de la fe, no existen distancias imposibles. Una hermosa postal de juventud, superación y una amistad incondicional que queda grabada en esta jornada de celebración.


