El intendente Hugo Daniel Benítez, en un explosivo diálogo, negó las acusaciones de mala fe y aclaró los detalles de lo que él considera un “error de tipeo” en el documento oficial sobre el llamado a sesión extraordinaria por el mercado municipal.
“No es una concesión, es un alquiler”, enfatizó Benítez, dejando claro que el proyecto busca permitir a la empresa FarmaLife invertir en la refacción total del mercado municipal, una obra que, según el jefe comunal, transformará el lugar en un espacio moderno y funcional. Sin embargo, sus palabras no estuvieron exentas de dardos hacia ciertos sectores del Concejo Deliberante.
“Se está politizando algo que es beneficioso para Esquina” El intendente lamentó la resistencia de algunos concejales a asistir a las reuniones informativas. “No vinieron porque no quisieron”, disparó. FarmaLife, la empresa interesada, busca cerrar cuanto antes un convenio que implica una inversión millonaria y un plazo de obra de seis meses. El acuerdo contempla la ocupación del 30% del mercado por parte de la firma, mientras que el resto quedará a disposición del pueblo con locales comerciales renovados y un salón de usos múltiples.
Benítez insistió en que no hay “mala intención ni mala fe” en la propuesta. “Tenemos la oportunidad de que alguien venga a invertir en Esquina, y no queremos que pase como con el edificio del correo, que se está viniendo abajo”, argumentó.
Cruce político: ¿Maniobras contra el intendente?
Más allá del proyecto en sí, Benítez no ocultó su malestar por lo que considera una campaña de deslegitimación en su contra. “No soy el líder para ellos. Políticamente no me reconocen”, sentenció, en referencia a un grupo del gabinete que, según él, actúan con animosidad por su intención de impulsar a un candidato propio para las próximas elecciones.
El intendente dejó entrever que estas maniobras tienen un trasfondo político. “Si Sebastián mide 10 y otro mide 20, tiene que ir el que mide 20. Pero que no me apoyen solo porque yo quiera poner un candidato a consideración, no tiene sentido”, expresó, apuntando directamente a sus detractores.
Benítez cerró con un mensaje desafiante: “Convivo con estas situaciones porque estoy haciendo cosas. Estoy trabajando. Ellos tendrían que apoyarme”.
¿Una nueva grieta local?
La situación genera interrogantes sobre el futuro político de Esquina. Mientras el intendente denuncia deslealtad en su propio espacio, algunos concejales parecen decididos a marcar distancia. Por ahora, la sesión extraordinaria se espera para la próxima semana, pero la tensión política promete no dar tregua. ¿Será este el comienzo de una fractura irreparable en el oficialismo local?
