Omar Burgos, un ciudadano chileno que se encontraba en el lugar del ataque, relató los segundos de terror vividos el domingo a la noche. Criticó la lentitud del operativo, advirtió sobre la posible fuga del agresor hacia la frontera con Brasil y confirmó que Josias Santos Regis tendría antecedentes y residencia irregular en el país.
El violento episodio ocurrido en calle Pujol al 1900 sigue sumando testimonios que reflejan la gravedad de lo sucedido. En esta oportunidad, Omar Burgos, amigo de la víctima y testigo presencial de la balacera, rompió el silencio para relatar cómo fueron los momentos en que Josias Santos Regis irrumpió y abrió fuego.
Segundos de terror y auxilio inmediato
Burgos describió el ataque como algo repentino que no dio tiempo a ninguna reacción. “Uno queda en estado de shock de no poder hacer algo en esos pocos segundos”, expresó con angustia. Ante la emergencia, su primera reacción fue cargar a su amigo herido, Javier Nievas, y trasladarlo de urgencia al Hospital San Roque para que recibiera atención médica.
Críticas al operativo y temor por la frontera
El testigo manifestó su preocupación por la aparente demora en las tareas de búsqueda, especialmente respecto a la llegada de la División Canes y el cierre de rutas. “Mientras más pasan las horas, más lejos podría estar esta persona”, advirtió Burgos, haciendo hincapié en la cercanía de Esquina con la frontera de Brasil, donde los controles suelen ser menores una vez cruzado el límite internacional.
Situación irregular y antecedentes
Otro dato revelador que surge del testimonio es la situación migratoria del agresor. Según Burgos, Santos Regis se encontraría en el país de forma ilegal, ya que se le habrían vencido los plazos de turista sin regularizar su documentación. Además, señaló que el ciudadano brasileño contaría con antecedentes previos, lo que agrava significativamente el perfil del prófugo.
Prioridad: La integridad del menor
Al igual que la querella y las autoridades, Burgos remarcó que la mayor urgencia es dar con el paradero del niño de 6 años. “Acá está en juego la vida de los niños”, sentenció, pidiendo que se le dé la mayor visibilidad posible al caso para evitar que el captor logre salir de la provincia o del país.

