En las últimas horas, surgieron graves denuncias extraoficiales sobre presuntos casos de acoso sexual y abuso de poder en la Escuela de Suboficiales de la Policía de Corrientes, ubicada en la Unidad Regional de Goya. Según datos recabados por el diario 1588, aunque no se han presentado denuncias formales, existiría una investigación interna en curso para esclarecer las acusaciones que involucran a instructores y aspirantes de la institución.
Las versiones apuntan a que algunos instructores habrían exigido favores sexuales a las aspirantes mujeres a cambio de privilegios, como mejores tratos o beneficios dentro del estricto régimen académico. Por el contrario, aquellas que se niegan serían sometidas a sanciones disciplinarias, como los denominados “arrestos”.
Además, otro aspecto preocupante de la denuncia refiere al uso de aspirantes como personal de servicio en eventos privados. Se habría registrado un caso el pasado fin de semana, cuando un grupo de aspirantes habría sido llevado a trabajar como mozos en una fiesta que se extendió desde las 21 hasta las 4 de la madrugada, fuera del horario permitido por la institución. En este contexto, se les habría prohibido portar teléfonos celulares y no se les habría abonado ninguna remuneración por la labor realizada. Según testimonios, esta práctica podría ser utilizada como forma de castigo hacia quienes se niegan a cumplir las presuntas solicitudes indebidas.
Por otro lado, se denunció un trato desigual entre aspirantes hombres y mujeres. Tres cadetes masculinos habrían regresado en estado de ebriedad a la institución tras asistir a un evento, sin recibir sanción alguna, lo que generó indignación entre sus compañeras.
La rigidez del régimen académico impide que los aspirantes tengan trabajos remunerados, ya que están bajo la responsabilidad del Estado provincial y su permanencia en la institución podría verse comprometida si se descubriera que realizan actividades laborales externas.
Finalmente, las fuentes indicaron que existe una fuerte restricción de comunicación entre los aspirantes y los superiores que visitan la escuela desde la ciudad de Corrientes, quienes al parecer no pueden interactuar con los estudiantes.
Aunque no hay confirmación oficial por parte de las autoridades provinciales ni de la Policía de Corrientes, se espera que las investigaciones arrojen luz sobre estos graves señalamientos. La falta de denuncias concretas no debería frenar un análisis profundo y transparente de las prácticas dentro de la institución, considerando el impacto en la integridad y derechos de los futuros integrantes de la fuerza.
Fuente: https://diario1588.com/?p=233060
