El Colegio Secundario Esquina, ubicado en la intersección de Antártida Argentina y la zona del hospital, vive un momento de transformaciones significativas que reflejan el compromiso conjunto de docentes, directivos, estudiantes, familias y autoridades. Durante una reciente visita al establecimiento, se dieron a conocer importantes novedades vinculadas al mejoramiento edilicio y al fortalecimiento institucional de esta comunidad educativa que no deja de proyectar a futuro.
Una de las principales obras en ejecución es la construcción del muro perimetral, una respuesta largamente esperada y gestionada con insistencia por las autoridades escolares. Este cierre perimetral, aprobado por el gobernador Gustavo Valdés a través del Ministerio de Educación e Infraestructura Escolar, responde a una necesidad tanto de seguridad como de mantenimiento de los espacios. Como bien lo señalaron la rectora Mirta Landriel y la profesora Yanina Antenucci, el colegio había sido entregado originalmente con un simple tejido perimetral que con el tiempo fue deteriorándose, incluso llegando a desaparecer por completo, lo que provocaba el ingreso de personas ajenas a la institución, el uso indebido del patio, e incluso el robo de elementos como arcos deportivos, canillas y hasta el mástil principal.
Gracias al accionar de toda la comunidad escolar, incluyendo estudiantes que llegaron incluso a recuperar el mástil sustraído, hoy se avanza con la obra del muro definitivo, que cerrará completamente el patio y permitirá garantizar un entorno seguro y adecuado para el desarrollo de las actividades escolares, particularmente en las áreas como Educación Física.
Además, se están realizando otras mejoras estructurales, como la reparación del techo —que presentaba filtraciones— y el cerramiento de la galería del patio cubierto con tejido antipájaros, una solución eficaz frente a la invasión de palomas, sin comprometer la entrada de luz y ventilación natural.
A estas acciones se suma el valioso aporte de la cooperadora escolar, que ha sido clave para el equipamiento del edificio. Hoy, todas las aulas del colegio cuentan con equipos de aire acondicionado frío/calor, fruto de un esfuerzo sostenido de más de cinco años. La gestión incluyó la compra e instalación de equipos, proyector, heladera, pizarrones, cortinas roller y otras necesidades del día a día, muchas veces a través de donaciones gestionadas con particulares, el municipio —que colaboró con uno de los aires acondicionados— y comercios de la ciudad. La escuela incluso cuenta actualmente con un sistema de monitoreo interno y externo mediante cámaras de seguridad, herramienta valiosa no solo para la institución, sino también para colaborar con la comunidad y las fuerzas de seguridad.
La matrícula actual asciende a 450 estudiantes, con todos los registros digitalizados como parte del proceso de modernización del sistema educativo en la provincia. Además, recientemente comenzó a funcionar en el establecimiento el primer año de Educación Especial en el turno tarde, una iniciativa del Instituto Superior de Formación Docente (ISP) de Ferreira, que extiende el alcance y compromiso social del colegio.
En diálogo con los medios, las autoridades destacaron que todo esto ha sido posible gracias al trabajo en equipo entre docentes, padres, cooperadora y estudiantes. Pero lejos de conformarse con lo logrado, ya tienen en carpeta nuevos proyectos, entre los que se destacan la parquización del patio, la adquisición de un sistema de sonido de calidad y la continuidad de mejoras edilicias que acompañen el crecimiento de la institución.
“El Colegio Secundario Esquina es nuestra segunda casa”, afirman con orgullo quienes conducen esta comunidad. Y queda claro que ese sentido de pertenencia no es solo una frase, sino una realidad construida con esfuerzo, perseverancia y un profundo compromiso con la educación pública de calidad.
