Un grave hundimiento en la calle Constitución, entre San Martín y Sarmiento, puso en alerta a vecinos y autoridades municipales. El deterioro del sistema de desagüe provocó el colapso de una losa, generando un enorme pozo con riesgo de accidente vehicular y peatonal. Afortunadamente, gracias al rápido accionar del personal de Obras y Servicios Públicos, se logró evitar una tragedia.
Según explicó el secretario de Obras y Servicios Público Maestro Mayor de Obras Manuel Sosa, ya existían señales de que la estructura subterránea estaba comprometida. “Esto era una bomba de tiempo”, afirmó. Hace más de una década ya se había intervenido un tramo cercano, pero los informes técnicos de entonces advertían que todo el ducto presentaba un avanzado estado de deterioro.
El hundimiento, que ocurrió en las últimas horas, dejó al descubierto una gran cavidad con una profundidad de aproximadamente cuatro metros. “Bien se podía haber perdido un auto ahí adentro”, alertó Sosa. Desde ayer, personal municipal trabaja intensamente en la zona para remover losas, señalizar el área afectada y evaluar el estado del caño estructural que oficia de desagüe principal para gran parte del casco urbano.
El caño, explicó el secretario, es de estructura metálica con anillos de hormigón colocados cada seis metros para soportar la presión. Sin embargo, el desgaste, sumado al tránsito pesado (colectivos, camiones y vehículos de gran porte), generó un punto de colapso justo en el acceso a la terminal de ómnibus.
Alternativas y posibles soluciones
Ante la magnitud del problema, el funcionario no descartó una obra de mayor envergadura: “Estamos evaluando si será necesario reemplazar todo el tramo de cañería. La prioridad es garantizar seguridad para quienes circulan por acá”.
También surgió el debate sobre una solución de fondo: trasladar la terminal de ómnibus fuera del casco urbano. “Es una idea válida. Muchas ciudades modernas ya lo han hecho. Mejoraría la maniobrabilidad de los colectivos y reduciría el desgaste de la infraestructura urbana”, señaló Sosa.
Mientras tanto, el tránsito en la zona afectada está totalmente cortado y se mantiene la vigilancia con personal municipal. El acceso al sanatorio y a instituciones educativas fue reordenado por calles alternativas como Santa Rita. Los colectivos ingresan por Revest y realizan entrada y salida desde allí.
El municipio solicitó a la población extremar precauciones y respetar las indicaciones del personal de tránsito. Se prevé que las tareas continúen durante varios días, en función de las condiciones climáticas y la complejidad de la reparación.
