Este sábado, a las 14 horas, el equipo dirigido por Omar Zafano jugará un partido clave de la séptima fecha contra San Martín en la cancha de Football, un encuentro que el entrenador define como “una final más”, ya que para ellos cada partido es fundamental.
A pesar de no contar con una cancha de once con las dimensiones reglamentarias, el equipo marcha segundo en la tabla y continúa sorprendiendo en la competencia. Omar explica que la principal dificultad es la falta de un campo adecuado para planificar tácticas estrictas, pero destaca que el equipo se adapta y mejora partido a partido.
“El secreto está en la preparación física y en la unión del grupo. Gracias a nuestro preparador físico, el ‘Gusano’ Silva, y al compromiso de los jugadores, que están convencidos de lo que hacemos, logramos mantenernos firmes”, comenta Zafano. Además, agrega que su rol no es solo el de técnico sino también el de amigo y, en ocasiones, figura paternal para los chicos.
Luis Leguizamón, integrante del cuerpo técnico, también destacó la humildad y la mentalidad del equipo: “Son chicos con los pies sobre la tierra, que juegan partido a partido y saben que cada encuentro es una final”.
Cuando se le consultó cómo logró levantar la moral del grupo tras largos períodos sin competencia, Omar reveló que fue clave el contacto personal con cada jugador: “Fui casa por casa, les expliqué la idea y el compromiso. Eso hizo que confíen y se entreguen al proyecto”.
Además de la primera división, Omar destacó el buen rendimiento de la tercera, donde muchos jóvenes vienen mostrando buen nivel y pueden ser la base para el futuro del club.
Finalmente, Omar dejó un mensaje claro para sus jugadores y la afición: “No somos más que nadie, pero nadie es más que nosotros. Vamos a competir con seriedad y a divertirnos. No vamos a pelear con nadie, ni con árbitros ni con rivales. Queremos jugar buen fútbol y seguir peleando cada partido.”
Este sábado, el equipo espera brindar un gran espectáculo para sus seguidores y continuar peleando por los primeros puestos en un torneo que se ha vuelto una verdadera final tras otra.
