Ramón Ramírez de ATE se refirió al proyecto del Estatuto del Empleado Municipal que se debate actualmente en el Concejo Deliberante de Esquina, subrayando la necesidad de un tratamiento responsable y consensuado. Reconoció que el salario de los trabajadores municipales “es muy bajo”, pero alertó sobre el riesgo económico que implica aprobar un incremento sin prever de dónde saldrán los fondos.
“Esto tiene que salir por los 13 concejales, con unanimidad, incluido el Ejecutivo. Es un hecho histórico, porque no tenemos estatuto, y aprobarlo sería ideal”, afirmó Ramírez, pero también señaló que el proyecto actual plantea un aumento que no es viable en términos presupuestarios. “Ese importe va a ser imposible”, sostuvo.
Durante una entrevista con “La Mañana de Noticias”, Ramírez de ATE remarcó que presentar un proyecto de esta naturaleza requiere también proponer la forma de financiarlo: “Está bien que ganen un millón y pico, pero presentame la solución de dónde voy a obtener esos fondos. Si no, estaríamos perjudicando al municipio”.
El delegado de ATE reveló que el autor del proyecto es un abogado constitucionalista y que ya hubo reuniones con Hacienda para evaluar alternativas. “Vamos a conversar, a buscar un acuerdo. Hay que ser muy responsables”, afirmó, y aseguró que el proyecto continuará en comisión hasta que se logre un dictamen que pueda ser consensuado entre todas las partes: el Legislativo, el Ejecutivo y los gremios.
Consultado por la planta de personal, Ramírez reconoció que actualmente hay cerca de 500 trabajadores entre planta permanente y contratados, y un número importante de empleados precarizados. “Vamos a tener que revisar todo esto, porque si no, no se puede sostener”, advirtió.
Finalmente, al ser consultado sobre el contexto político nacional, el gremialista expresó su apoyo a Cristina Fernández de Kirchner, a quien consideró víctima de una “persecución judicial”. “Los años más felices fueron con Cristina, los trabajadores tuvimos muchos derechos”, afirmó, aunque evitó entrar en detalles concretos cuando se le pidió enumerar qué derechos específicos se habrían perdido en la actualidad.
Ramírez insistió en que, más allá de las posturas ideológicas, el tratamiento del estatuto debe basarse en el diálogo y la seriedad. “No se trata de hacer proyectos para la tribuna. Hay que trabajar con responsabilidad”, concluyó.
