En exclusiva para La Mañana de Noticias diálogo el abogado penalista José Fernández Codazzi —conocido en el ámbito judicial como “el abogado del diablo”— se refirió al complejo caso que investiga un presunto abuso sexual infantil ocurrido en Esquina. Codazzi representa al principal sospechoso, el padre de la menor involucrada, y afirmó que su defendido “es completamente inocente” y que se está colaborando con la justicia en cada paso del proceso.
El letrado explicó que la causa se inicia cuando la niña de ocho años fue llevada voluntariamente al hospital local por su padre y su tía, al presentar molestias y erupciones en su zona genital. En el centro de salud se realizaron estudios clínicos y ginecológicos, y se activó el protocolo de posible abuso sexual infantil al detectarse una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
“El examen físico no arrojó signos compatibles con abuso. No hay lesiones, ni daño físico, ni indicios de violación”, sostuvo Codazzi. Según remarcó, su defendido “actuó como cualquier padre preocupado por la salud de su hija” y “se ha ajustado a derecho desde el primer momento”.
La causa continúa en etapa de investigación y, hasta el momento, no hay imputación formal. La justicia ordenó la realización de estudios a todos los menores del entorno familiar, así como un análisis del contexto hogareño, con el objetivo de comprender las condiciones sanitarias y de convivencia.
“También se va a solicitar un estudio medioambiental, que incluye cuestiones como la disposición de habitaciones, higiene y condiciones del hogar”, adelantó el abogado.
Durante la entrevista, Codazzi compartió una declaración íntima que habría realizado la menor a su familia: “Comentó que, en la escuela, se limpió con un papel usado tomado del tacho de basura del baño, por no haber tenido papel higiénico disponible. A eso se suman hábitos de higiene compartida en la casa, como el uso de una sola toalla para toda la familia. Todo eso puede derivar en contagios que no necesariamente provienen de un abuso”.
El abogado también planteó una hipótesis alternativa: que la enfermedad pudo haberse contraído a través del contacto con objetos contaminados o por falta de educación sanitaria. “Hay enfermedades que se pueden transmitir por el uso compartido de toallas, ropa interior o elementos personales. Es algo que los médicos confirmaron como posible”, indicó.
Codazzi resaltó que el informe ginecológico practicado a la menor fue realizado por el médico legista Rubén Davicino, a quien calificó como “altamente capacitado y con décadas de experiencia”. El examen, según dijo, no mostró signos de abuso ni de violencia sexual.
Además, explicó que se aguardan pericias psicológicas más profundas. “Está previsto que se realicen entrevistas, Cámara Gesell y tests específicos con profesionales forenses, que sabrán detectar si hay algún relato inducido o alguna señal que haya pasado desapercibida”, detalló.
Ante la consulta sobre una posible participación como querellante, Codazzi confirmó: “Una de las instituciones que puede presentarse es la Dirección de la Mujer y el Niño. La doctora que está a cargo tiene gran formación y sería bienvenida su intervención. Cuanto más se investigue, mejor para nosotros. Estamos absolutamente convencidos de la inocencia de mi cliente”.
Finalmente, el abogado pidió cautela al momento de emitir juicios de valor: “Este es un tema delicado. Pido a la comunidad que escuche todas las campanas. No se puede condenar a una persona sólo por una sospecha. Hay una familia detrás, niños de por medio, y un proceso judicial que debe respetarse”.
