En la última sesión del Concejo Deliberante de Esquina, el tratamiento del proyecto de emergencia ambiental para el vertedero municipal de Santa Librada quedó trunco por falta de quórum. La iniciativa buscaba dar continuidad a las obras y medidas ordenadas por la justicia para el saneamiento del basural, pero la ausencia de seis concejales impidió su debate. Los que frenaron: Mario Aloy, Marisa Rodríguez, Carlos Oviedo, Hugo Mancini, Juan Lotero y Ariana Vallejos.
El concejal Tony D´Oria explicó que el proyecto surge a partir de un oficio judicial y de denuncias de vecinos, que exigen una solución al impacto ambiental y sanitario que provoca el vertedero. “Hoy hay una posibilidad real de empezar a remediar y trabajar de manera más fuerte en el saneamiento. Tendríamos que haber estado todos”, señaló.
D´Oria remarcó que la medida no tiene un tinte electoralista, sino que responde a un requerimiento urgente: “Esto no se trata de un año electoral, sino de darle una solución a los vecinos que viven en condiciones difíciles por el humo y la contaminación. El problema nos afecta a todos los esquinenses”.
El proyecto contemplaba la contratación directa, por un plazo de 120 días, de empresas o recursos disponibles para avanzar en las tareas de cerramiento perimetral, movimiento de suelo y mejoras operativas, evitando los tiempos de una licitación. “Una emergencia le da al Estado la validez para actuar rápido. No podemos seguir demorando mientras la gente sufre las consecuencias”, sostuvo el concejal.
Tony D´Oria también detalló quiénes fueron los ediles ausentes: Carlos Oviedo, Vallejo, Mancini, Mario Aloy, Marisa Rodríguez y Lotero. “Esos son los que no quieren que se solucione el problema del basural”, afirmó.
El debate se postergará para la próxima sesión, donde el oficialismo confía en conseguir los votos para aprobar la medida. “Ojalá que el miércoles que viene podamos revertir esto y empezar a dar una respuesta concreta. El tema de la basura no es para hacer campaña, es para resolverlo”, concluyó D´Oria.
