En la primer reunión del año de la Liga Esquinense de Fútbol, los clubes plantearon un panorama complejo para el inicio del torneo oficial 2026. Carlos Sotelo, presidente de Submarino Amarillo, detalló la difícil situación institucional y económica que atraviesa su club y las gestiones para normalizar la Liga. Lanzan una rifa para subsistir.
La Liga Esquinense de Fútbol puso en marcha el año 2026 con su primera reunión de presidentes el pasado miércoles. Si bien el objetivo principal fue trazar los lineamientos para el arranque del campeonato oficial 2026, la realidad económica se impuso como el tema central de debate. En diálogo con TN Esquina, Carlos Sotelo, presidente del club Submarino Amarillo, brindó un panorama detallado de la situación.
“Las ganas de empezar el torneo están”, aseguró Sotelo, aunque inmediatamente puso paños fríos debido al contexto financiero. “El tema económico castiga a la mayoría de los clubes, especialmente a los más chicos, porque es la realidad, en Esquina hay clubes grandes y chicos”, señaló con crudeza el dirigente.
La situación de la Liga y los estatutos
Durante el encuentro, se abordó la situación institucional de la propia Liga Esquinense, cuyos mandatos se encuentran vencidos, un hecho de conocimiento público. Carlos Sotelo confirmó que se está trabajando en la regularización, lo cual incluye una actualización de los estatutos, que datan de hace 51 años.
El plan dirigencial consiste en llamar próximamente a una asamblea extraordinaria para modificar el estatuto y, posteriormente, convocar a la asamblea ordinaria para la renovación de autoridades. Según indicaron fuentes ligadas a la Liga, esto no sería un impedimento para el inicio del campeonato doméstico. Además, quedan pendientes resoluciones sobre el arbitraje y el alquiler de canchas.
Submarino Amarillo: Una lucha por la supervivencia
Carlos Sotelo expuso la dramática situación que atraviesa Submarino Amarillo, una institución que se fundó hace 14 años y que hoy pelea por no desaparecer. El club, que el año pasado solo pudo competir con la primera división debido a los costos, se encuentra en una situación administrativa irregular y con números “en rojo”.
“Teníamos que decidir entre dar un paso al costado y que se funda algo que fundamos nosotros, o ponernos las pilas y trabajar”, confesó el presidente. Ante la falta de ayuda económica externa (estatal o provincial), la dirigencia ha iniciado gestiones con comerciantes y amigos que colaboraron en el pasado para sostener el club.
Campaña de ayuda: Una rifa para “ayer”
Para poder regularizar la situación de papeles y realizar la asamblea necesaria, Submarino Amarillo requiere afrontar costos de contaduría y gestión que hoy no posee. Ante la urgencia, un grupo de colaboradores está organizando una rifa solidaria:
Costo: $5.000.
Premio: Una bicicleta rodado 29.
Sorteo: Primeros días de abril (será una rifa “cortita” por la necesidad inmediata).
Al cierre, el presidente de Submarino Amarillo hizo un llamado a la colaboración de la comunidad de Esquina: “Con un club funcionando, son muchos más chicos que no van a estar en la calle. Pedimos a la gente y a los comerciantes que colaboren con los clubes, porque solo es casi imposible”.
