El procedimiento se llevó a cabo tras una investigación conjunta entre la justicia, la policía rural PRIAR y la agrupación “Patitas Esquina”. Los animales quedaron a resguardo y se buscan familias responsables para su adopción.
En un destacado despliegue coordinado en la localidad, las fuerzas de seguridad y protectoras de animales lograron rescatar a tres caninos que sufrían condiciones de maltrato y abandono. El operativo se concretó este jueves en Esquina, tras una orden de allanamiento impulsada por el Fiscal Rural, el Dr. Luciano Bordón.
El procedimiento penal se originó a partir de una denuncia formal presentada por la Agrupación de Rescate Animal local, en colaboración con la Dra. Liliana Gómez, abogada animalista que trabaja de forma ad honorem en la provincia, y un comprometido grupo de voluntarios de Esquina que aportó las pruebas y evidencias necesarias sobre el padecimiento de los animales.
Trabajo conjunto en el territorio
El allanamiento fue ejecutado por personal especializado del PRIAR (Policía Rural e Islas y Ambiental Rural) de la Policía de Esquina, quienes actuaron de manera inmediata para garantizar la integridad de los animales.
Según informaron desde la organización Patitas Esquina, entidad que coordinó las tareas de contención, la persona denunciada no opuso resistencia y accedió a entregar a los perros sin inconvenientes. El implicado reconoció que ya no podía mantenerlos en condiciones adecuadas debido a severas limitaciones económicas y de tiempo.
Estado actual y campaña de adopción
De los tres perros rescatados, uno de ellos logró ser adoptado de forma inmediata en el mismo lugar del procedimiento. Sin embargo, la agrupación continúa con la búsqueda activa y urgente de un hogar responsable para los dos restantes:
Una perra raza Dogo de 8 meses de edad.
Un macho cruza de Sharpey.
Ambos necesitarán tratamientos
veterinarios, un proceso de recuperación y buena alimentación para posteriormente ser castrados de manera obligatoria.
Desde “Patitas Esquina” expresaron su profundo agradecimiento al vecino que se involucró genuinamente para juntar las pruebas del maltrato, a las autoridades de la comisaría del PRIAR por su constante apoyo y a la Dra. Gómez por su labor legal. El caso vuelve a poner de manifiesto la importancia del lema de las organizaciones civiles: “Involucrarse salva vidas”.
