La ciudad vivió su gran fiesta patronal con una convocatoria conmovedora que superó las siete cuadras de extensión. La imagen de la “Patrona de lo Imposible” recorrió las avenidas principales y, debido a la imposibilidad de albergar a la multitud dentro del templo, la jornada culminó al aire libre con una emotiva misa comunitaria y el posterior homenaje musical.
Una marea humana impulsada por la devoción
Tal como estaba previsto en el cronograma oficial, a las 16:00 horas se dio inicio a una de las muestras de fe más imponentes de los últimos años. Vecinos de Esquina y una enorme cantidad de peregrinos y turistas que llegaron desde diversas localidades se unieron en una columna humana que rápidamente se transformó en una multitud.
El recorrido comenzó desde la parroquia y avanzó de manera firme por la Avenida Mitre hasta llegar a la calle Belgrano. La cantidad de asistentes fue tan masiva que la procesión llegó a ocupar más de siete cuadras de extensión. La imagen de la Santa, bellamente ornamentada con sus tradicionales rosas rojas, avanzó rodeada por referentes eclesiásticos y autoridades de las fuerzas de seguridad, mientras cientos de fieles conmovidos registraban el momento con sus teléfonos celulares y aplaudían a su paso. Incluso se pudo observar el sobrevuelo de drones para capturar desde el cielo la magnitud de un evento que paralizó a la ciudad.
Misa de clausura y homenaje musical
Posteriormente, la procesión retomó su marcha por la Avenida 25 de Mayo hasta regresar a la calle Santa Rita. Ante la imposibilidad física de albergar a semejante cantidad de fieles dentro de la iglesia, las actividades se trasladaron al imponente escenario montado en las afueras del templo.
Allí se llevó a cabo la Santa Misa, donde la marea de devotos unió sus voces en oración para agradecer y pedir bendiciones a la “Patrona de los Imposibles” en el cierre de su día. Tras la celebración religiosa, la histórica jornada continuaba con el tradicional Homenaje Musical, coronando un 22 de mayo que quedará grabado en el recuerdo de Esquina por su masividad, fervor y perfecta organización.


