José Aranda, productor local de la tercera sección de la Sandía Esquinense, brindó un informe sobre las dificultades que atraviesa el sector productivo debido al clima adverso de este año, particularmente a las intensas lluvias que han afectado la región.
En contacto telefónico con nuestra redacción, Aranda expresó que la temporada ha comenzado con complicaciones. “El tiempo nos está castigando mucho con mucha lluvia. Nos complicó el tema de las precipitaciones. Si no llueve más, tenemos algunos cuadros nuevos que se pueden salvar, pero ya hemos tenido algunas pérdidas”, relató el productor. A pesar de las dificultades, destacó que si el clima mejora, podrían seguir adelante con la cosecha sin mayores inconvenientes.
Aranda también mencionó que la situación climática afecta el transporte de la producción hacia los mercados. “También se complica mandar al mercado por los caminos”, explicó, resaltando que las rutas se encuentran en mal estado debido a las precipitaciones constantes.
A pesar de los retos, el productor mantiene una actitud optimista y espera que el clima mejore. “Ojalá que pare un poco la lluvia, va a ser bueno”, agregó. En este sentido, destacó que la Fiesta de la Sandía, que se celebra en la región, es una excelente oportunidad para presentar las variedades de sandía disponibles. “Tenemos una fruta reservada para la fiesta. Nos gusta participar, es una fiesta muy linda. Mi papá hace muchos años que viene participando”, afirmó Aranda con entusiasmo.
En cuanto a los precios de la sandía, Aranda informó que la variedad grande, de aproximadamente 18 kilos, se comercializa a un precio de 6 mil pesos, mientras que existen otras variedades a precios más accesibles, alrededor de los 4 mil pesos.Además, el productor compartió con nosotros una primicia: en unos 10 o 12 días se lanzará al mercado una nueva variedad de sandía con pulpa amarilla, una novedad en la región. “Es muy rica, los ingenieros nos dijeron que es una sandía de excelente calidad”, destacó Aranda, quien expresó su confianza en el futuro de la producción local.
Por último, el productor señaló la importancia de la innovación en la agricultura y cómo las nuevas variedades resistentes a las condiciones climáticas, como el sol y la lluvia, están ayudando a los productores a enfrentar las adversidades del clima. “Hay muchas variedades de semillas, se van implementando distintas variedades resistentes al sol o a la lluvia”, concluyó José Aranda.
La combinación de la pasión por la tradición y la innovación en el cultivo de la sandía en la tercera sección de la Sandía Esquinense es, sin duda, un testimonio del esfuerzo de los productores locales ante los desafíos climáticos y su compromiso con la calidad del producto.
