En la mañana del lunes, los dirigentes políticos aliados de ECO, se preparaba para recibir al candidato a Gobernador por ese espacio, Ricardo Colombi. Sin embargo, mientras los ciudadanos esperaban un servicio adecuado y eficiente, el Director de Servicios Públicos de la municipalidad, Julio D’oria, parecía más preocupado por el asado que se preparaba para el acto político que por cumplir con sus obligaciones como funcionario público.
Los vecinos, quienes son los verdaderos jefes de D’oria al ser quienes financian su sueldo a través de impuestos, han comenzado a expresar su indignación. En el programa informativo, “La Mañana de Noticias”, compartieron su frustración por la notable falta de recolección de residuos en diferentes zonas de la ciudad. No es la primera vez que los ciudadanos se ven afectados por la ineficiencia en este servicio esencial, pero la situación ha llegado a un punto crítico. Desde la semana pasada, varias áreas no han visto pasar a los camiones de basura, y este lunes, la recolección fue completamente inexistente.
A pesar de las quejas de los vecinos, la atención de D’oria estaba enfocada en la cita política. Esta falta de compromiso con su labor se vuelve aún más preocupante, especialmente considerando que el pronóstico del clima indicaba precipitaciones intensas desde la noche del lunes, lo que seguramente empeoraría la situación de la basura acumulada en las calles. Los desagües, que ya empiezan a taparse con residuos, amenazan con causar problemas adicionales a los vecinos.
Este escenario plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué el Intendente Benítez sigue manteniendo a D’oria dentro de su gabinete? La respuesta parece residir en un ciclo interminable de ineficacia donde, a pesar de los cambios en los partidos políticos que promueven la idea de “nuevas propuestas”, los actores involucrados parecen ser siempre los mismos. Esto crea una sensación de desesperanza entre los ciudadanos que anhelan un cambio real en la clase política.
Es evidente que cuando las prioridades de un funcionario público se desvían hacia intereses políticos personales, el bienestar de la comunidad se ve comprometido. Los vecinos de Esquina merecen respuestas y, sobre todo, acciones del área de Servicios Público que hace tiempo no lo tiene, que demuestren que sus impuestos están sirviendo para mejorar su calidad de vida y no para engordar asados políticos. La responsabilidad y el servicio al ciudadano deben estar por encima de cualquier otro interés, y es hora de que aquellos en el poder recuerden este principio fundamental.
