En la mañana de este martes, la justicia de Goya resolvió que la abogada Marina Arce abandone su detención en la Comisaría de la Mujer y el Menor. A pesar de haber reconocido delitos de estafa y falsificación de documentos, el Juez unipersonal hizo lugar al pedido de la defensa, que alegó problemas de salud para obtener el beneficio.
Tras una audiencia de modificación de medida de coerción celebrada este martes, la situación procesal de Marina Arce, nominada periodísticamente como la “reina de la estafa”, dio un giro importante. El Dr. Julio Duarte, actuando como juez unipersonal, decidió otorgar la prisión domiciliaria a la imputada, quien se encontraba alojada en la Comisaría de la Mujer y el Menor de la ciudad de Esquina.
La decisión del magistrado se basó en el alegato presentado por el abogado defensor de Arce, quien manifestó que su cliente atraviesa problemas de salud. Para garantizar el seguimiento de este cuadro, el Juez impuso como condición que la abogada se someta a estudios médicos quincenales, cuyos informes deberán ser remitidos de manera obligatoria a la Oficina Judicial de la ciudad de Goya.
Cabe recordar que el lunes de la semana pasada se realizó un juicio abreviado parcial donde la profesional admitió formalmente su responsabilidad en los delitos de estafa y falsificación de instrumentos. Sin embargo, al no existir un acuerdo respecto a la sentencia con el Juez de Garantías de Esquina, el Dr. Gustavo Vallejos, el expediente fue remitido al Tribunal de Goya para que se determine la condena definitiva.
A pesar de que el Fiscal de la causa se opuso tajantemente al cambio de modalidad de detención, el Dr. Duarte finalmente dio lugar al pedido de la defensa.
Con este fallo, la “reina de la estafa” permanecerá en su domicilio hasta fines de mayo, mes en el que se espera la sentencia firme. Según fuentes confiables consultadas por TN Esquina, existe la fuerte posibilidad de que esta condición de prisión domiciliaria se mantenga incluso después de conocerse la condena, lo que abre un interrogante sobre el cumplimiento efectivo de la pena en una unidad carcelaria.


