Enrique Aranda, Director de Seguridad Vial y Urbana del municipio, se refirió a un nuevo accidente vial trágico ocurrido en la noche del martes en la intersección de las calles Julio Roca y Belgrano, que se cobró la vida de un joven de apenas 18 años.
El accidente involucró a una motocicleta 110cc que colisionó con un camión que ya estaba cruzando la esquina. Aranda destacó que este tipo de hechos no son simples accidentes, sino consecuencias directas de la imprudencia y la falta de cumplimiento de las normas básicas de tránsito.
El funcionario municipal hizo hincapié en la importancia de la educación vial desde el núcleo familiar, señalando que los padres y tutores deben asumir un rol activo en la responsabilidad de sus hijos para evitar tragedias. Criticó la tendencia actual de priorizar redes sociales como Instagram o TikTok por sobre la vida y la seguridad, y remarcó la necesidad de que la familia “deje de hacerse los perejiles” y exija un comportamiento responsable.
Aranda también señaló la dificultad que enfrentan las autoridades al realizar controles, ya que muchas veces los jóvenes y sus familiares no colaboran y buscan recuperar vehículos en malas condiciones o sin la documentación necesaria, lo que genera un círculo de irresponsabilidad difícil de romper.
Además, advirtió sobre la peligrosa práctica de llevar niños pequeños como acompañantes en motocicletas a alta velocidad, una situación ilegal y que pone en riesgo la vida de los menores.
Como contrapunto, el director destacó ejemplos positivos de otras ciudades donde la educación vial es más estricta y la gente es más prudente, y subrayó la necesidad de que la comunidad local tome conciencia y cambie sus hábitos para evitar más accidentes.
Finalmente, Aranda concluyó que la seguridad vial es un compromiso conjunto entre autoridades, conductores y familias, y que solo con responsabilidad y educación se podrán evitar hechos trágicos como el ocurrido recientemente.
